Ex miembro del Ejército Guerrillero Tupac Katari
(EGTK), el actual Vice-Presidente de Bolivia portaba el falso carnet de
identidad No.6413156.- L.P., bajo el nombre de Alberto Rojas Valencia. Asimismo, usaba el nombre de José Rodríguez y el
apelativo de “guerra” “José”.
Sus labores de terrorismo urbano eran planificadas
desde varias “casas de seguridad” ubicadas estratégicamente en las ciudades El
Alto, plan 361, No.301; La Paz, calle 6 de agosto No. 475 del barrio Alto
Obrajes, y Avenida Saavedra No.1936 del barrio Miraflores. En Cochabamba
desplegaba sus acciones desde el No.1739 de la calle Magallanes. Usaba para
ello varios vehículos robados con las placas CEK-218, LUJ-674, LED-081,
CED-148, LJC-528 y otras.
Militante inquieto del EGTK, alias “Q’hananchiri”,
necesitaba de recursos económicos para financiar sus actividades, y entre 1989
y 1992 desarrolló una febril actividad que oscilaba entre la obtención de
recursos a través de asaltos a mano armada y actos terroristas de efecto
político:
- Asalto a
remesa de la empresa Caracoles, febrero de 1989, 40.000 dólares
americanos
- Atraco a
remesa de COBEE, febrero de 1990, 20.000 dólares americanos,
- Asalto a
la casa de Walter Gumucio, 4 de noviembre de 1989, 95.000 dólares
americanos
- Asalto a
mano armada en el domicilio de Zenón Daza, Cochabamba, abril de 1991,
60.000 dólares americano
- Asalto a
remesa de la Universidad de San Simón de Cochabamba, octubre
de 1991, 622.000 dólares americanos.
Es decir, nuestro actual Vicepresidente logró recaudar la friolera de 837.000 dólares americanos cuyo valor actual (x 5) ascendería
a la cantidad de 4.185.000 dólares
americanos (ignoramos si alguna vez dio cuenta de estos “ingresos reservados”).
Sus actividades rurales fueron desplegadas en La
Paz y Cochabamba: El Kenko, Villa Remedios, Ventilla, Achacachi, Kelluani,
Panduro, Sacaba y Aiquile, En Achacachi, el pueblo de los Ponchos Rojos, fue
donde, según sus propias palabras, “aprendió a matar”, lo cual refrendaba su participación confesa en la muerte de los campesinos Severo Caiza
Villavicencio y Félix Mayta Mamani.
Este escenario sirvió de fondo para desplegar una
prolífica serie de atentados terroristas:
- Torre de
alta tensión, El Kenko, 4 de julio de 1991
- Poliducto
de YPFB, Villa Remedios, 6 de julio de 1991
- Poliducto
de YPFB, Ventilla, 13 de julio de 1991
- Torre de
alta tensión, del Km. 7 de Sacaba, 27 de julio de 1991
- Torre
eléctrica de Milluni, 1 de agosto de 1991
- Brigada
Parlamentaria de Cochabamba, 3 de agosto de 1991
- Monumento
a Eduardo Abaroa de Achacachi, 6 de agosto de 1991
- Corte
Suprema de Justicia, 7 de agosto de 1991
- Torre de
alta tensión, Km. 8 de Sacaba, 10 de agosto de 1991
- Edificio
"Ferrolux", Cochabamba, 30 de agosto de 1991
- Torre de
Alta Tensión, Kellhuani, agosto de 1991
- Torre de
Alta Tensión, Panduro,19 de septiembre de 1991
- Casa del
Rector de la Universidad de San Simón, 25 de noviembre 1991
- Radio Pío
XII, 13 de enero de 1992
- Puente
carretera Cochabamba-Sucre, 31 de enero de 1992
- Poliducto
de YPFB de La Huanchaca, 1992.
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