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Santa Cruz de la Sierra, Santa Cruz, Bolivia
Las actuales generaciones de bolivianas y bolivianos tienen ante sí la responsabilidad histórica de combatir la pobreza y corregir las injusticias sociales y económicas que nos legaron casi dos siglos de demagogia populista,desde la fundación de la República. No pueden consumir sus energías en el aprendizaje estúpido de vivir en dictaduras, sean éstas de izquierdas, derechas, indígenas, campesinas o cualquiera que secuestre las libertades ciudadanas con disfraces democráticos.
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domingo, 31 de agosto de 2014

Evo: todos me llaman el “yo no fui”


Hacer un discurso en papel de oposición es relativamente fácil: ofrecer  lo que el votante quiere que le ofrezcan; que sea sostenible, es otra cosa. Muy diferente es el discurso de los que pretenden ser reelectos: deberán dar cuenta de sus actos y fortalecer la credibilidad entre los electores. Algo muy difícil cuando se ha sembrado el camino de contradicciones y peor aún, cuando éstas provienen de fuentes tan antojadizas como el nuevorriquismo y las ansias desmedidas de poder. Así, no queda otro expediente que anotarse como propios los logros ajenos y como ajenos, los errores que se cometen.
Tal el caso de nuestra economía extractivista y casi mono dependiente de exportaciones de materias primas cuyos previos y mercados no estamos en condiciones de controlar. Vendedores de gas a Argentina y Brasil, los bolivianos enfrentamos actualmente nubarrones que pueden ensombrecer la cacareada “economía blindada” del país. Uno de nuestros grandes clientes, Argentina, actualmente enfrenta dificultades económicas y presiones inflacionarias relacionadas con su deuda externa y su balanza comercial. El default o moratoria de deuda con los llamados “fondos buitres” amenaza con disparar la inflación argentina poniendo en dificultad sus cumplimientos de pago incluidos aquellos que debe hacer a Bolivia por importación de gas. Sin duda que el futuro cercano obligará a los argentinos a prescindir de insumos externos como el gas, habida cuenta de sus cuantiosas reservas como “Vaca Muerta”.
El otro comprador, Brasil, no está en mejores condiciones. La séptima economía mundial, entró técnicamente en recesión al registrar dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo. Todos los países que tienen relaciones comerciales con Brasil van a sufrir el impacto”, dijo Margarida Gutiérrez, profesora de macroeconomía en la Universidad Federal de Río de Janeiro. (BBC Mundo) “Todo aquel que tenga como comprador a Brasil está teniendo una caída importante en las perspectivas de compras”, indicó desde Buenos Aires el especialista Gustavo Segré, director de Center Group. 
 
A despecho de quienes afirman que en ambos casos los contratos de venta de gas están garantizados, y que las dificultades económicas de nuestros dos grandes vecinos no nos afectarán, olvidan que gran parte de nuestro comercio también depende de las políticas monetarias de los países donde hacemos adquisiciones que -vía legal o contrabando- compiten con nuestra producción interna (formal) de bienes y servicios, sujeta también a la competencia desleal de la informalidad. En otras palabras, las devaluaciones nos afectan directamente.
El Nuevorriquismo invierte
Los planificadores del “Evo Cumple” y del “Proceso de cambio” no tenían entre sus planes que las inversiones como la fábrica de úrea y amoníaco en el Chapare podrían tener dificultades de colocar su producción (cuando produzcan) en mercados externos con problemas de crecimiento como Argentina y Brasil. Similares escollos tendrían las nuevas empresas públicas -que de seis en 2005 pasaros a 23 en 2013- también con el mercado interno. A estas alturas, y según información financiera, dos empresas (Ecobol y Emapa) reportaron el año pasado  (2013) pérdidas, otras tres aún no generan ganancias, y las demás están en proceso. “Sin YPFB, el resto es marginal” afirmó el Economista Alberto Bonadona (eju.tv.31.08.14),  y nos quedaremos sin saber cuánto han reportado las siembras de canchas de pasto sintético y coliseos sobredimensionados.
Tal vez por ello, resulten llamativas las declaraciones realizadas en días pasados por el Ministro de Economía previendo un "pequeño déficit fiscal" para 2014 debido a que se destinaron recursos al "Plan Patujú", la ayuda a damnificados, la reactivación económica de las zonas afectadas por el desborde de ríos y lluvias, y “la organización de diferentes eventos”.
No nos detendremos en considerar si el “Plan Patujú” ha repoblado los diezmados hatos ganaderos benianos, pero recordamos claramente la resistencia del gobierno a declarar las regiones afectadas como zonas de desastre. Lo que sí llama la atención es la “organización de diferentes eventos”, en el marco de las recientes denuncias presentadas por el candidato a primer senador de Cochabamba (MSM), Mario Orellana, quien  hizo público un audio atribuido al presidente Evo Morales en una reunión interna quien declara que la cumbre G77 "es la mejor campaña” para el partido (MAS). Algo de cierto deben tener las denuncias del candidato Orellana pues más tardó en presentar el audio de marras, que en caer preso por “sedición”. Escaldados los asesores del gobierno, procedieron el viernes pasado a  concluir la reunión del Foro de Sao Paulo realizada en La Paz, (con seguridad uno de los “diferentes eventos” al que hace alusión el Ministro de Economía) sin mucho aspaviento a pesar de que asistieron integrantes de 180 organizaciones de izquierda.
Gasolinazo y subsidios
La ministra de Comunicación, Amanda Dávila, dice que el gasto en la importación de diésel bajará en un 35% en 2015, para llegar en 2017 a cero de subvención (30.08.14). No explica la Ministra cómo puede lograrse tal objetivo, habida cuenta de que el subsidio tiene al menos dos componentes: los precios internos y externos. Es decir, se está comprando combustible para venderlo más barato. Pero si lo producimos y lo vendemos a menor precio que las cotizaciones internacionales, también lo estamos subsidiando.
Todos me llaman el “yo no fuí”
El 6 de agosto de 2014, Evo Morales, Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia declaró que se habían perdido créditos de Brasil para financiar dos carreteras para la integración entre la zona amazónica y el centro de Bolivia. "Lamento mucho decirlo. Sería un cobarde en no decir la verdad", dijo Morales al explicar que se han perdido los créditos para las rutas San Ignacio de Moxos-Villa Tunari y Riberalta-Rurrenabaque”. Morales aludió como una causa a los problemas surgidos con el primer proyecto debido a la oposición de los nativos del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Secure (Tipnis) (Erbol, 06.09.14). Para este proyecto, había comprometido Brasil inicialmente un fondo de 230 millones de dólares, mientras que para el otro, San Ignacio de Moxos-Villa Tunari, prometió 332 millones de dólares, que han quedado sin efecto.
Sin embargo, años atrás Morales no hizo gestiones para beneficiarse de la solicitud realizada por la administración del Gobierno de Eduardo Rodríguez Veltzé en 2005 a la corporación Cuenta del Milenio: el desembolso de 598 millones de dólares para infraestructura vial que unificaría a los departamentos de La Paz, Beni y Pando y servicios financieros de pequeños productores urbanos y rurales (13.09.2006).
Claro, dos motivos parecen ser la razón de la sin razón: la pelea con el gobierno de los EE.UU., USAID y la DEA, y un plan de inversiones entre la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) y la empresa china Harzone Industri Corp. para la construcción de dos puentes en el norte del país.
Más fácil es echarle la culpa a los “derrotados” en Chaparina.
 
  

domingo, 24 de agosto de 2014

Venezuela: Para mirarse en ese espejo ( ¿la oposición sostiene al régimen?)

“Mientras yo hago cola para comprar arroz, mi esposo está haciendo cola para comprar aceite. Por celular, una red de amigos, nos indican qué otra cola podemos hacer para comprar lo que haya en los supermercados. Los puestos de MERCAL (red de expendios del gobierno) nunca tienen nada. La mayor parte de lo que se importa para el consumo interno se va de contrabando fuera del país” me contaba una amiga boliviana quien hoy vive en Barquisimeto, Estado Lara, en la República Bolivariana de Venezuela.

A comentarios como éste se suman las noticias llegadas desde el mismísimo centro de la ALBA, el supra Estado que el fallecido Hugo Chávez soñara como telón de fondo para el culto a su personalidad,“A partir del 30 de noviembre (…) todos los supermercados y abastos del país deberán incorporar dispositivos para capturar huellas digitales a sus procesos de facturación” comunicaba un personero titular de la oficina de Precios Justos (El País, 22.08.14), en medio de vaticinios de que el control biométrico sólo serviría para incrementar la escasez de alimentos y el fortalecimiento de mafias que trafican con los productos regulados hacia los mercados fronterizos. Un fenómeno que cobró mayor fuerza cuando el modelo económico impuesto por la visión del Socialismo del Siglo XXI incorporó el control de precios en el afán de destruir el libre juego de la oferta y la demanda, y se hicieron cotidianas las adjudicaciones directas. Hoy son constantes las denuncias de que las divisas destinadas a la importación de alimentos terminan en manos de empresas fantasmas propiedad de funcionarios estatales.
La salud también acusa los estragos. El Universal (22.08.14) titula: “El 95% de los centros de salud tienen entre el 2% y el 4% de medicamentos”. Otras fuentes informan que una de las clínicas más costosas y reputadas de Caracas no puede realizar pruebas hematológicas por falta de material de laboratorio. La escasez abarca por igual a los sectores público y privado. “Alrededor de 350.000 venezolanos esperan a que llegue el equipo médico necesario para someterse a intervenciones que tenían programadas” consigna El País, al tiempo que señala “piden declarar una emergencia humanitaria…”.
El régimen dilapidó los ingresos del país con mayores reservas petrolíferas del mundo en una década y media acompañada por los mejores precios del barril de petróleo de la historia. El ejercicio del poder total permitió el financiamiento de costosos lobbies en favor de aliados como Irán, Siria, Corea del Norte, Bolivia, Nicaragua, las FARC, y se donaron fondos para campañas electorales y promoción de liderazgos “albos” a lo largo y ancho de todo el mundo. Hoy el gobierno heredero de Chávez lucha vanamente por convencer al pueblo venezolano sobre la venta de activos en el extranjero como CITGO, o la necesidad de revisar el precio interno de los combustibles “mientras se regalan cientos de miles de barriles diarios  a Cuba”.
Durante 2013, en Venezuela se cometieron 24.000 asesinatos. Cuerpos desmembrados y personas ahorcadas se encuentran con alarmante frecuencia en plena vía pública, lo que algunos califican como el “envilecimiento colectivo o sólo una fase avanzada de las penurias cotidianas que padecen los caraqueños”, indicadores de una crisis general cuya milésima parte hubiera causado tumultuosos incidentes como el “caracazo” del año 1998.
Para muchos, salir de tal estado de situación minimizando los costos se ha convertido en una especie de  agenda implícita que, concertada o espontáneamente, el oficialismo y la oposición trata de soslayar. Unos, para prolongar la agonía de un régimen cuyos representantes con seguridad subirán a los estrados judiciales a dar cuenta de sus actos, y otros, porque no quieren cargar con las consecuencias de una asonada popular incontrolable. Las elecciones ya no son una alternativa habida cuenta del fraude recurrente, y el único atisbo de legitimidad está en manos de algunos líderes opositores como Leopoldo López o Henrique Capriles.
¿Hasta cuándo logrará la oposición venezolana mantener el régimen a salvo de la reacción popular?

El Vice Saca Cuentas

Contrariamente a lo que aconsejaría la prudencia bien entendida, el Vicepresidente-candidato, luego de un lacónico “no se metan con mi familia” ha devenido en una especie de vocero económico de la fórmula electoral que combina simultáneamente el ejercicio del poder con la candidatura. Todo ello sin responder ni aclarar suficientemente los cuestionamientos en torno a “errores, no delitos” relacionados con el catering vía contratación directa a BoA, la propiedad de una mina de oro en la Chiquitanía conocida como “la Millonaria”, denuncias del ex diputado Murillo por las aún no aclaradas vinculaciones con acciones de Toyosa y contratos jugosos de esta empresa (también vía adjudicación directa) con el Estado, y lo que el  analista Emilio Martínez (eju.tv-10.08.14) consigna como un contrato otorgado (no se equivocó usted si pensó que vía adjudicación directa) a la empresa Consarq supuestamente de propiedad de familiares vicepresidenciales para la construcción de un gasoducto en el Chaco por un costo de 13.750.000 (trece millones setecientos cincuenta mil) dólares.

Hábil con el manejo e interpretación de cifras, el candidato a la Vicepresidencia por el Movimiento Al Socialismo (MAS), Álvaro García Linera, declaró el Sábado 16 de agosto de 2014 en El Alto (Erbol Digital) “… hay una persona” que quiere quitarles 100 bolivianos, la mitad del bono Juancito Pinto que reciben anualmente” dirigiéndose a un grupo de escolares. “Hay una persona que les quiere quitar 100 pesos, a vos niño, para dar a las empresas extranjeras, hay gente que les quiere quitar la mitad de la computadoras para entregársela a las empresas extranjeras”,  y sin temor alguno de sembrar el resentimiento en las mentes infantiles -por tan artera venalidad cometida por un grupo de bolivianos nombrados “vendepatrias de la derecha”, y un extranjero de voracidad insaciable- en una sociedad que empezó dividida entre medias lunas y soles enteros, campesinos y citadinos, indígenas y mestizos, pobres y ricos, Andes y Chaparinas, y que cada vez hace más ostensibles sus actitudes de intolerancia.
Ya el 2 de agosto, el Vice-candidato había dado muestras de esta curiosa manera de sacar cuentas al expresar que el país tiene 37.000 (treinta y siete mil millones) de dólares de reservas provenientes “15 mil millones de dólares en reservas internacionales, otro monto similar en ahorros en el sistema financiero” y  7.000 (siete mil) millones de los Fondos de Pensiones, lo cual en términos prácticos quiere decir que, tanto los ahorros en cuentas de bancos de todos nosotros además de nuestros dineros para cubrir nuestra jubilación, están a disposición de las prioridades que establezca el “proceso de cambio”.
Tal vez para “legitimar” las cuentas, el Vice-candidato afirmó “En total son 37 mil millones de dólares, si lo dividimos por 10 millones de (habitantes), cada wawa nace con un chanchito de 3.700 dólares”, explicó.(La Razón digital 01.08.14).
Bien satisfechos estaríamos si el Vicepresidente tuviera a bien explicarnos el por qué sus cuentas no alcanzan a los 146.000.000.000 (ciento cuarenta y seis mil millones) de dólares que éste, su gobierno, ha manejado a lo largo de los últimos 9 años y que divididos entre los 10.000.000 (diez millones) de bolivianos alcanzaría para repartir 14.600 (catorce mil seiscientos) dólares por cabeza.
No todos somos accionistas del teleférico de La Paz, ni de Papelbol, Cartonbol, ni de la fábrica de úrea y amoníaco, de la BoA con catering y todo, de YPFB, del satélite Túpac Katari, ni de las tantas canchitas de pasto sintético sembradas a troche y moche, ya ni contamos con nuestros fondos de pensiones y menos aún con la propiedad de las empresas capitalizadas por los neoliberales, ahora “nacionalizadas”. La mayoría espera que la pregunta 5ª del Referéndum del gas del 18 de julio de 2004 se cumpla al menos en su última parte: ¿…(Bolivia) destine los recursos de la exportación e industrialización del gas, principalmente para educación, salud, caminos y empleos?”
Antes que el Vice recuerde los montos de las deudas públicas interna y externa, por favor -y si no es mucho pedir- que lo mío me lo den en efectivo.

domingo, 30 de junio de 2013

Los "Indignados" y la crisis del Populismo

Asistimos casi incrédulos a la llamada “primavera árabe” que echara al traste rancias dictaduras como las de Omar Gadafi en Libia y Mubarak en Egipto. Una lucha sin cuartel se libra en Siria; la inconformidad gana las calles de Turquia, Grecia, Portugal y cruza el océano para llegar a Chile, Paraguay, Costa Rica y Brasil.

Sobre esta ola de descontentos, se han ensayado diversos análisis entre los que resaltan aquellos que atribuyen el movimiento a las clases medias y los sectores empresariales quienes – supuestamente temerosos de perder su condición de tales- interpelan a los Estados para no perder sus privilegios.

Pocos reconocen las señales de crisis del populismo y una irrupción contra los mitos que penalizan la economía de mercado en favor del capitalismo de Estado. El populismo promueve los modelos rentistas sobre la idea de que el Estado posee recursos suficientes para lograrlo todo y a corto plazo con la inyección de dinero público; repartiendo bonos y canongías sin exigir nada a cambio; amén de obras y programas que no obedecen a planes de desarrolllo social sostenible, sino a la búsqueda de dividendos políticos sin criterios de competitividad y costos de mercado.

Las clases medias y los sectores empresariales no surgen por efecto de bonificaciones estatales. Se desarrollan a lo largo del tiempo, superando dificultades y acumulando no sólo recursos económicos y financieros para la reinversión, sino también experiencias. Las clases medias y empresariales que emergen de una sociedad respetuosa de un mercado descentralizado con seguridad jurídica y reglas claras que permitan una tasa de ganancia que premie el esfuerzo creativo, no necesitan de los favores del Estado, ni “indignarse” por los cambios o avatares políticos hacia las “izquierdas” o las “derechas”. 

El Estado sí debe garantizar el acceso de los individuos a las oportunidades, recursos y servicios que otorgan la Ciencia, la Tecnología y la Cultura de la vida moderna para que puedan superarse por sí mismos. Debe permitir a los ciudadanos la libertad de construir instituciones fuertes –respetando el marco político, económico, jurídico, y educativo- que impidan a los gobernantes causar daños irreparables a la sociedad en el ejercicio de sus funciones. 

Las enormes diferencias entre las sociedades cuyos “indignados” protagonizan esta ola de descontentos indican que la situación no proviene únicamente de demandas individuales o sectoriales. La disponibilidad de información irrestricta circulando en las redes sociales, al alcance de todos, ha permitido que, ora por asociación comparativa, ora por reflexión, la ciudadanía advierta claramente las consecuencias funestas del populismo que asume como instrumentos el asistencialismo y el “bonismo” rentista. 

Ya no puede ocultarse que la Venezuela chavista de los petrodólares languidece por insuficiencia de recursos; la Cuba revolucionaria no se alimenta con las peroratas antiimperialistas; Nicaragua no puede vivir sin las dádivas venezolanas; Ecuador basa su sistema financiero en el dólar norteamericano y los mercados  capitalistas; en Brasil está aún fresco el “mensalâo” de los amigos cercanos a Lula, y a todos sin excepción -de una u otra forma- el populismo les está pasando factura. Una realidad que compara el discurso con la acción y los resultados de ésta.

La otrora “mala memoria” de los pueblos es ahora compensada por la información.  Una sociedad mejor informada es una sociedad más cuestionadora. Algo que varios regímenes de gobierno parecen haber previsto, habida cuenta de que han identificado a la libertad de expresión e información como sus principales enemigos y adversarios.