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Santa Cruz de la Sierra, Santa Cruz, Bolivia
Las actuales generaciones de bolivianas y bolivianos tienen ante sí la responsabilidad histórica de combatir la pobreza y corregir las injusticias sociales y económicas que nos legaron casi dos siglos de demagogia populista,desde la fundación de la República. No pueden consumir sus energías en el aprendizaje estúpido de vivir en dictaduras, sean éstas de izquierdas, derechas, indígenas, campesinas o cualquiera que secuestre las libertades ciudadanas con disfraces democráticos.
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domingo, 24 de agosto de 2014

El Vice Saca Cuentas

Contrariamente a lo que aconsejaría la prudencia bien entendida, el Vicepresidente-candidato, luego de un lacónico “no se metan con mi familia” ha devenido en una especie de vocero económico de la fórmula electoral que combina simultáneamente el ejercicio del poder con la candidatura. Todo ello sin responder ni aclarar suficientemente los cuestionamientos en torno a “errores, no delitos” relacionados con el catering vía contratación directa a BoA, la propiedad de una mina de oro en la Chiquitanía conocida como “la Millonaria”, denuncias del ex diputado Murillo por las aún no aclaradas vinculaciones con acciones de Toyosa y contratos jugosos de esta empresa (también vía adjudicación directa) con el Estado, y lo que el  analista Emilio Martínez (eju.tv-10.08.14) consigna como un contrato otorgado (no se equivocó usted si pensó que vía adjudicación directa) a la empresa Consarq supuestamente de propiedad de familiares vicepresidenciales para la construcción de un gasoducto en el Chaco por un costo de 13.750.000 (trece millones setecientos cincuenta mil) dólares.

Hábil con el manejo e interpretación de cifras, el candidato a la Vicepresidencia por el Movimiento Al Socialismo (MAS), Álvaro García Linera, declaró el Sábado 16 de agosto de 2014 en El Alto (Erbol Digital) “… hay una persona” que quiere quitarles 100 bolivianos, la mitad del bono Juancito Pinto que reciben anualmente” dirigiéndose a un grupo de escolares. “Hay una persona que les quiere quitar 100 pesos, a vos niño, para dar a las empresas extranjeras, hay gente que les quiere quitar la mitad de la computadoras para entregársela a las empresas extranjeras”,  y sin temor alguno de sembrar el resentimiento en las mentes infantiles -por tan artera venalidad cometida por un grupo de bolivianos nombrados “vendepatrias de la derecha”, y un extranjero de voracidad insaciable- en una sociedad que empezó dividida entre medias lunas y soles enteros, campesinos y citadinos, indígenas y mestizos, pobres y ricos, Andes y Chaparinas, y que cada vez hace más ostensibles sus actitudes de intolerancia.
Ya el 2 de agosto, el Vice-candidato había dado muestras de esta curiosa manera de sacar cuentas al expresar que el país tiene 37.000 (treinta y siete mil millones) de dólares de reservas provenientes “15 mil millones de dólares en reservas internacionales, otro monto similar en ahorros en el sistema financiero” y  7.000 (siete mil) millones de los Fondos de Pensiones, lo cual en términos prácticos quiere decir que, tanto los ahorros en cuentas de bancos de todos nosotros además de nuestros dineros para cubrir nuestra jubilación, están a disposición de las prioridades que establezca el “proceso de cambio”.
Tal vez para “legitimar” las cuentas, el Vice-candidato afirmó “En total son 37 mil millones de dólares, si lo dividimos por 10 millones de (habitantes), cada wawa nace con un chanchito de 3.700 dólares”, explicó.(La Razón digital 01.08.14).
Bien satisfechos estaríamos si el Vicepresidente tuviera a bien explicarnos el por qué sus cuentas no alcanzan a los 146.000.000.000 (ciento cuarenta y seis mil millones) de dólares que éste, su gobierno, ha manejado a lo largo de los últimos 9 años y que divididos entre los 10.000.000 (diez millones) de bolivianos alcanzaría para repartir 14.600 (catorce mil seiscientos) dólares por cabeza.
No todos somos accionistas del teleférico de La Paz, ni de Papelbol, Cartonbol, ni de la fábrica de úrea y amoníaco, de la BoA con catering y todo, de YPFB, del satélite Túpac Katari, ni de las tantas canchitas de pasto sintético sembradas a troche y moche, ya ni contamos con nuestros fondos de pensiones y menos aún con la propiedad de las empresas capitalizadas por los neoliberales, ahora “nacionalizadas”. La mayoría espera que la pregunta 5ª del Referéndum del gas del 18 de julio de 2004 se cumpla al menos en su última parte: ¿…(Bolivia) destine los recursos de la exportación e industrialización del gas, principalmente para educación, salud, caminos y empleos?”
Antes que el Vice recuerde los montos de las deudas públicas interna y externa, por favor -y si no es mucho pedir- que lo mío me lo den en efectivo.

sábado, 1 de junio de 2013

LA PUESTA EN ESCENA

Aún calientes los asientos que ocuparon los Ministros y los representantes de la COB para firmar un “cuarto intermedio” en torno a la Ley de Pensiones -cuyo tratamiento fuera premeditadamente retardado en función de distraer la atención pública sobre el “profundo análisis” que realizaba el TCP a la Ley Interpretativa de la CPE que permitiera a Evo Morales postular a una tercera candidatura presidencial- los sectores sociales afines al partido de gobierno se aprestaban a su proclamación anticipada, por encima de la Ley y reglamentos de campañas electorales en vigencia.

Para no “contaminar” su imagen con las calles atestadas de manifestantes y las carreteras bloqueadas, ya el presidente Morales había efectuado su consabido viaje táctico fuera del país, esta vez en visita al “imperio” en busca de Jimmy Carter, pretextando apoyo para la causa marítima.

El presidente viajó a Ecuador, donde Correa, otro de los miembros del ALBA tomaba posesión del tercer período presidencial en medio de una serie de acusaciones sobre los atentados gubernamentales contra la libertad de expresión. Retornó al lado de Maduro, tal vez inquieto porque Venezuela, con las cuentas públicas sobregiradas, no ve otra opción que pedir algo a cambio de la alfombra millonaria con la que su antecesor Hugo Chávez tapizara el camino de sus aliados del Socialismo del Siglo XXI.

Sin embargo, el TCP dejó en suspenso la re elección de Gobernadores con la intención de obligar a Rubén Costas a no repetir y entrar a la lucha por la candidatura nacional. Allí lo esperan con los resultados del censo 2012 y la problemática en torno a recursos y curules, batalla en la que el gobierno no escatimará esfuerzos por echar leña con que malquistar al Oriente con el Occidente. Si Costas no participa, pierde apoyo en su región; si lo hace, se inviabiliza en Occidente. Juan del Granado y Samuel Doria Medina, al igual que Victor H. Cárdenas o cualquier otro, tendrán que afrontar la campaña en el mismo escenario polarizado.

A la vuelta de la esquina también aguardan más de 60 juicios inventados contra los opositores (Costas 22; J. del Granado 12; Cossío 10; Suarez Sattori 8; Doria Medina 12; etc.) para “distraerlos” de la campaña con innumerables audiencias, y una probable sentencia judicial a cada uno, pergeñada al filo del tiempo para dejar las candidaturas descabezadas y sin lugar a la escogencia de suplentes con peso político específico, y oportunidad de competir en igualdad de condiciones.

El escenario se completa con las “maniobras envolventes” del Organo Electoral Plurinacional y el SEGIP - en manos de reconocidos afines al MAS- es decir, padrón electoral, depuraciones y control de votaciones, y procesos de cedulación respectivamente. Es tal la seguridad del gobierno de haber logrado sus propósitos, que adelantarán la fecha de las elecciones, pues ello servirá posteriormente para alegar que no se cumplió con la totalidad del período presidencial y que don Evo Morales Aima podrá optar a la presidencia por cuarta vez.

Entretanto, los opositores compiten en su mutuo afán de descalificarse, y nadie parece recordar a los 230 parlamentarios latinoamericanos quienes en su momento -aunque tarde-  se pronunciaron porque en Venezuela se realizaran elecciones transparentes. Buen punto de partida para que desde ahora se pueda conformar, a petición de las fuerzas democráticas del Continente, una comisión internacional de seguimiento y auditoría de los procesos electorales en todas sus instancias.

El escenario está puesto. Los actores tienen la palabra.


domingo, 17 de febrero de 2013

REFLEXIONES CUARESMALES



Probablemente la Disposición Transitoria Primera (inciso ii) de la actual Constitución Política del Estado Plurinacional que dice textualmente: “Los mandatos anteriores a la vigencia de esta Constitución serán tomados en cuenta a los efectos del cómputo de los nuevos periodos de funciones”, es ampliamente conocida por los bolivianos y bolivianas que observan incómodos los intentos del Presidente Evo Morales por ver legitimada su re reelección para un nuevo período constitucional. Pocos recordarán probablemente que dicha disposición -realizada por el Congreso en octubre de 2008- aprobada en el referendo constitucional del 15 de enero 2009, modificaba lo sancionado por la Asamblea Constituyente en 2007: “Los mandatos anteriores a la vigencia de esta Constitución no serán tomados en cuenta a los efectos del cómputo de los nuevos periodos de funciones”.

Una “maniobra envolvente” –Vice Presidente dixit– pretende zanjar el asunto al interpretar mañosamente que la CPE sería aplicable recién a partir del 22 de enero de 2010, con la renovación de los poderes públicos. Lo cual equivale a decir que desde 7 de febrero de 2009 hasta el 22 de enero de 2010, el país estuvo flotando en un limbo constitucional donde todo acto administrativo de las autoridades podría ser juzgado como nulo, pues la Disposición Final de la actual CPE reza que ésta “(…) entrará en vigencia el día de su publicación en la Gaceta Oficial.” indicando al mismo tiempo, la aplicación de su eficacia normativa.
Ahora, los afanes reeleccionistas de Morales han elevado la materia a consulta ante el Tribunal Constitucional Plurinacional, junto a las facturas de lealtad, habida cuenta de que los tribunos fueron elegidos por el gobierno a través de su brazo legislador en la Asamblea Plurinacional y “legitimados” por votación popular que logró menos del 30% de aprobación de los votantes.

Materia tan importante debería ser resuelta en el marco del Artículo 7 de la CPE: “La soberanía reside en el pueblo boliviano (…) es inalienable e imprescriptible”, y el Artículo 11, inciso II.) “La democracia se ejerce de las siguientes formas, que serán desarrolladas por la ley: 1. Directa y participativa, por medio del referendo, la iniciativa legislativa ciudadana, la revocatoria de mandato, la asamblea, el cabildo y la consulta previa…”. Esta es la misma soberanía a la que se acudió en el referendo constitucional del 15 de enero de 2009.

Como puede verse, no existen “maniobras envolventes” si todo se hace en el marco de la Constitución que costó vidas humanas, meses de tensión social, cuantiosos recursos económicos y sobre todo, un ambiente de división entre los bolivianos que pareciera seguir flotando a medida en que las ambiciones de perpetuación en el poder pasan por encima de las leyes, o las corrompen para servirse de ellas.

Los que se van y los que se  quedan
“Triste suerte la de nuestra América…”, decía el desaparecido escritor y humanista venezolano Arturo Uslar Pietri, “…sus grandes hombres murieron jóvenes como Bolívar, como Sucre, como Martí. Sus dictadores, longevos…” La reflexión viene a cuento por la determinación de Benedicto XVI -el principal hombre de la Iglesia Católica en el mundo- quien en acto de suprema responsabilidad, ha decidido retirarse para dejar su lugar a otro Papa con mayor fuerza para enfrentar los desafíos contemporáneos de la Iglesia. Entretanto, Rafael Correa busca la re elección en Ecuador, Hugo Chávez sacrificó el resto de su salud y la salud económica, social y política de sus ciudadanos en una tercera reelección cuyos beneficios ejercen sus albaceas políticos. Ortega va por el mismo camino en Nicaragua, y Evo Morales busca lo suyo a pesar de la Constitución boliviana. Cristina Kirchner con seguridad, no resistirá la tentación.

En la hora de las sombras largas

Los recientes acontecimientos que vive el país han desempolvado, con razón, los pedidos recurrentes de mayores y más estrictas penas contra violadores y asesinos de mujeres. La figura del feminicidio vuelve a la palestra reforzada porque el más paradigmático de estos hechos fue perpetrado por un miembro de la Policía Nacional, integrante de una fuerza de élite (UTARC) que sirviera al gobierno plurinacional para acometer contra los supuestos “terroristas” comandados por Rózsa. La reciente víctima, Hanalí Haycho –una periodista- había reportado 5 denuncias previas por malos tratos sin ser escuchada por las autoridades. Dos camaradas del victimario, el Capitán Walter Andrade y Marilyn Vargas Villca, también miembros de la UTARC, y probados confidentes del gobierno en el caso Rózsa, gozan de sendos exilios dorados en alguna legación extranjera cobijados por la ALBA. Ya las aguas habían arrastrado consigo la masacre de El Porvenir, y revolcado los abusos de Chaparina. Ya las redes de extorsión que ejercían violencia desde el Ministerio de Gobierno se habían acallado, misteriosamente arropadas por un “silencio procesal” cargado de sospechas, cuando surgieron las voces de nuevas víctimas a pesar de los intentos por mantener las cosas bajo siete llaves. 

Pero se había sedimentado la sensación de que la violencia provenía de victimarios -de una u otra forma- portadores de algún tipo de autoridad.

Como individuos estamos expuestos a modelos de violencia en sus diversas manifestaciones. El hogar, la familia, las tradiciones, pueden ser portadoras de hábitos violentos, pero la vida en sociedad nos corrige. Las sociedades contemporáneas parecen percibir la violencia con mayor sensibilidad pues la información de que se dispone hace consciente al individuo sobre sus derechos, al ejercicio de sus libertades, y no sólo a defender la vida como acción instintiva. Si ésta percepción no es acompañada por las autoridades, por las instituciones del Estado, la violencia pasa a la actitud permanente y arraiga como cultura. 

La violencia a menudo está estrechamente vinculada con el poder, con la potestad de imponer la voluntad sobre los demás por la fuerza. No es casualidad que donde existen regímenes autoritarios la violencia se manifieste desde el Estado con el uso desproporcionado y abusivo de la fuerza, o que la misma sociedad irrumpe y rebase esta capacidad de contención, ya sea traducida en inseguridad ciudadana, o en violencia callejera y doméstica.

Como ejemplo, en 2012 Venezuela registró 21.800 muertes violentas producto de la inseguridad ciudadana –más de 59 por día- y recientemente la Fundación Nueva Democracia, en estudio realizado durante septiembre 2011 y septiembre 2012, contabilizó 733 violaciones de los derechos humanos en Bolivia –casi tres por día, sólo en materia de derechos civiles y políticos- sin contar los casos de Leopoldo Fernández, el asilo político al que fuera obligado Roger Pinto, los 39 imputados por el caso Rózsa, los muertos de La Calancha, Huanuni, Hotel las Américas, ni los abusos perpetrados en Chaparina. No hay datos oficiales de Cuba pues la revolución abolió, hace 54 años, todos los derechos que podían ser violados por la dictadura. 
 
Evo Morales prometió convertir Bolivia en un país similar a suiza en 10 años. Ya pasan siete ¿apostamos a los tres restantes?


sábado, 24 de noviembre de 2012

CENSO 2012: ¿Seremos MAS?

Durante los siete años que lleva en ejercicio, el actual gobierno del Estado Plurinacional nos ha demostrado hasta la saciedad que sus principales actores privilegian los criterios políticos por encima de la planificación y el uso racional de técnicas de administración de gestión. Baste con examinar el estado de nuestras relaciones internacionales, la inseguridad jurídica y ciudadana, la presencia del narcotráfico, o las políticas gubernamentales de inversión pública, y otros rubros de servicios a los que no tiene acceso la mayoría de la población boliviana.   


Las prioridades del gobierno se inclinan por comprar satélites; construir Casas del Pueblo; adquirir costosos aviones y helicópteros para uso presidencial, o mantener la lealtad de sus sectores afines (cocaleros) con inversiones sin retorno y a resguardo de la lucha contra el narcotráfico con la cual nos apremian la comunidad internacional y nuestros vecinos más cercanos. En materia de distribuciones presupuestarias el 47,5% del PGE del año 2013 ha sido asignado a las carteras de Defensa y Gobierno -sustentos del régimen – un escuálido 9,8% para Educación y Salud, y  0,13 % para el Poder Judicial. Las inversiones productivas flotan en el Limbo mientras se pretende aumentar y hasta inventar nuevos bonos destinados al clientelismo político. 

Por lo demás, estos siete años no han sido otra cosa que una sostenida campaña electoral sustentada en millonarias propaganda y promoción gubernamentales destinadas a recordarnos que el “proceso de cambio” nunca duerme. El censo no podría ser considerado entonces, como una herramienta ascética y puramente técnica de planificación, sino como otro instrumento de diseño del escenario político en vista a los años electorales que se avecinan. 

Proyecciones preliminares indicaban que los índices de población habían sufrido grandes variaciones, en vista de lo cual, aún en etapa de empadronamiento, autoridades de Santa Cruz y El Alto exigieron al Gobierno se proceda con la redistribución de recursos y la reasignación de escaños a la Asamblea Legislativa en 2013. El líder cívico Celestino Condori afirmó que Potosí rechazará el recorte de escaños y de recursos económicos. Declaraciones del vicepresidente Álvaro García Linera y de la presidenta del Senado, Gabriela Montaño, sostenían que esto era materia que “habrá que debatir más adelante”. El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Luis Arce, explicó que para configurar el presupuesto con base a los datos del censo, se necesitaba analizar los resultados finales que publicará el Ministerio de Planificación entre junio y octubre de 2013, echando “sin querer, queriendo” más leña a una fogata que probablemente explica por qué éste se realizó un año después de lo que indicaba el cronograma censal, y un año antes de las elecciones nacionales. 

A estas alturas del partido muchos considerarán que presumir un escenario de confrontación Oriente-Occidente por recursos, o curules más o curules menos (objetivo político del gobierno para generar espacios donde ha demostrado moverse como pez en el agua) es hilar demasiado fino. 

Pero la primera puntada proviene precisamente de boca del Vicepresidente, quien el pasado 16 de noviembre, en ocasión de entregar una cancha de pasto sintético –al parecer otra prioridad gubernamental-  en la localidad de San Pedro de Buena Vista (Potosí) expresó: “… si algún día regresan los k’aras, los ricachones y patrones, ¡pobre Bolivia!; hasta a las guaguas le van a quitar el bono Juancito Pinto; a los abuelos, la renta dignidad. Porque así son ellos, solamente piensan en sus familias, no piensan en el pueblo”. No sería ejercicio de “mala leche” –sin restar un ápice al derecho de unos y otros de reclamar lo que consideran justo- transpolar tales argumentos vicepresidenciales en contra de los cambas oligarcas, neo liberales, vende patria y separatistas, para recuperar la votación perdida por el gobierno en Oruro, Potosí, La Paz y otras regiones, solidarias entre sí, ante la pérdida de recursos y escaños en favor de tan viles destinatarios. 

Al parecer, los sastres gubernamentales, afanados en confeccionar un traje a la medida de sus ambiciones de poder, no dan puntada sin hilo, pues ¿qué perspectivas quedarían para lograr una oposición unificada? Ya los busca votos, opositores y gobiernistas, están intentando aumentar los curules vía modificación de la Constitución –un boquete abierto para otras modificaciones constitucionales de profundización del proceso de cambio- y la Ley de Régimen electoral. Por conducto de la última pueden incorporarse factores como las poblaciones flotantes y la relación urbana-rural derivada de las consignas sindicales que obligaron a censarse en sus aldeas de origen, a quienes habían cambiado de residencia, con la amenaza de expropiar casas y tierras. “Los del INE –relataba una empadronadora- nos han capacitado un día entero, sabemos qué hay que hacer.... Lo que haremos sí o sí será informar a los señores del Censo. Pero después, también tenemos que avisarles a los de la Junta de Vecinos en cuántas casas no había nadie”. Su mamá complementó que todas esas personas “serán expulsadas, por decisión de todos”, continua la nota periodística.

Pero el censo ha abierto una caja de Pandora cuyas fuerzas pueden ser devastadoras. Tendrán una titánica tarea los Gobernadores y Alcaldes masistas para explicar a sus ciudadanos el por qué contemplaron genuflexos cómo el gobierno traspasaba los recursos del IDH a las arcas centrales, concentraba más del 85% de los recursos, y condenaba sus regiones a convertirse en zonas de expulsión de bolivianos y bolivianas que emigraban en busca de mejores condiciones de vida.

El propio gobierno deberá reflexionar seriamente su falta de credibilidad ante la ciudadanía,  habida cuenta de que  un evento de importancia suprema, pero de ejecución rutinaria, haya despertado tanta aprehensión y descrédito antes, durante y después de su realización. De igual manera le será cuesta arriba explicar el por qué, los ayoreos fueron censados sin la presencia de traductores en este Estado Plurinacional indígena originario que exige el aprendizaje de idiomas nativos para todos los funcionarios públicos. Otra cuenta deberá rendir ante el pueblo Weenhayek, en la provincia Gran Chaco, que hasta dos días después de haber concluido la jornada censal, no había sido empadronado, según reportes de Radio Pilcomayo de Erbol. 

Nunca estará demás recordar que el gobierno del Estado Plurinacional contó para la realización del censo 2012,  con 7 años –incluido un año de retraso- de gestión ininterrumpida desde 2006 hasta 2012. Durante todo este tiempo, se diseñaron las boletas censales sin la participación de personas con experiencia previa en tales avatares, ni representantes de la sociedad civil capaz de realizar controles, fiscalización y garantías de confiabilidad. Nadie conoce la identidad ni calificación técnica o académica de quienes fungen como miembros del Comité Impulsor del Censo. Las boletas censales fueron publicadas e impresas sin lugar a modificaciones, casi en forma secreta, pocas horas antes de su distribución. 

Todo este cóctel improvisado, al costo de 20 millones de dólares de un total de 50 otorgados por el Banco Mundial.

En contraste, cada empadronador recibió el magro estipendio de 20 Bs. La organización logística se realizó con instrumentos cartográficos obsoletos. Una consultora en el INE, quien rehusó ser identificada, denunció que “todo el proceso del censo fue perjudicado por la improvisación y la falta de coordinación en la entrega de materiales… Estaban los lápices pésimos… nos han reclamado los mismos empadronadores…”. La jornada censal  tropezó con la insuficiencia y falta de boletas, y la ausencia de empadronadores. En varios lugares se fotocopiaron credenciales, boletas censales y acreditaciones sobre cuya validez nadie ha respondido hasta el momento. Imágenes de televisión mostraron a empadronadores borrando y llenando boletas sin ningún control.   

Para cualquier gobierno serio, el censo constituye un instrumento que permite conocer el total de la población y su composición etaria, su distribución geográfica; el empleo y sus características; la vivienda, y el estado de situación de los servicios públicos, además de otros datos de importancia capital. También los gobiernos serios y responsables utilizan estos datos con el objetivo de redimensionar metas, dar cambios de timón a las políticas públicas y comprobar los resultados de determinadas líneas de gestión tanto a nivel del Estado central, cuanto departamental y municipal, y en general, contar con indicadores confiables para la planificación estratégica. 

Sin embargo, en opinión de muchos ciudadanos, los resultados del censo 2012 no modificarán en nada las conductas ni el rumbo del gobierno enfrascado como está en el “Socialismo del Siglo XXI” que tiene su propia ruta, cualesquiera sean sus resultados. El censo tal y como marcha hasta ahora, servirá para confrontar una vez más a los bolivianos y bolivianas con propósitos electorales.

Ojalá y no seamos MAS durante la próxima re reelección de Evo Morales.